BM. Torrelavega

BM Torrelavega

Un fénix en la portería naranja

Cuenta la leyenda que a un ave llamado fénix se le concedió el don de la inmortalidad mediante la capacidad de resurgir de sus propias cenizas. El Bathco BM Torrelavega ha vivido este renacimiento en sus propias carnes, fruto de un brote de Covid-19 que dejó fuera de combate a media plantilla. De entre los más afectados por la cuarentena destaca aquel que con más rapidez fue capaz de realzar el vuelo, sobreponiéndose a las circunstancias en tiempo récord.

Hablamos de Marco Krimer. El portero argentino se mantuvo en cuarentena hasta el pasado viernes, completando solo un entrenamiento apenas 20 horas antes del partido contra Amenabar Zarautz ZKE. Su entrada en el segundo periodo fue fundamental para decantar la balanza y sellar una victoria de enorme mérito.

“Fue peor que el primer día de pretemporada” admite Marco, que afirma que llegó al partido “con mucha carga, pero es normal tras 10 días parado, casi sin andar”. Aunque en las primeras jugadas era evidente su fatiga, el argentino destaca que “cuando entras en juego, la adrenalina hace que se vaya el cansancio”. Una vez Krimer estuvo cómodo, el tanteo apretado del partido se marchó a una diferencia de hasta 6 tantos para el Bathco BM Torrelavega.

“La dinámica del equipo también ayuda”, señala Marco al hablar de la recuperación del equipo tras el brote. “A nivel personal, es el vestuario en el que más he notado que todos luchan por un objetivo común”. Por ello, Marco ve normal que “las cosas salgan bien, incluso cuando arriesgas con un pase o un lanzamiento, vamos en volandas”.

Ya en su tercera temporada en #TheOrangeSquad, Marco siempre ha sido uno de los jugadores más queridos por la grada del Vicente Trueba. Tanto él como sus compañeros merecieron el pasado sábado una ovación que solo pudo ser virtual. Para Krimer, la situación es “rara y molesta”, especialmente siendo portero. “Hubo muchos partidos el año pasado que no estaba enchufado, pero paraba una y la grada lo celebraba más que yo”. Marco echa de menos ese aspecto del Trueba porque “son detalles que te hacen cambiar una dinámica”.

Este sábado, el Vicente Trueba volverá a ser testigo de una nueva batalla para el Bathco BM Torrelavega. El duelo contra Trapagaran será la antesala a la tormenta que se avecina en las batallas de Alcobendas y Ciudad Real. En esos días, como siempre desde su llegada, Marco y su amigo ‘Muri’ Araujo serán dos pilares fundamentales para los torrelaveguenses, levantando un muro insuperable para cualquier ataque.

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