BM. Torrelavega

La emoción vuelve al Vicente Trueba

El pasado 7 de marzo, la fiel parroquia del Bathco Balonmano Torrelavega escuchó por última vez el bocinazo que anuncia el final de un partido. En ese momento, ajena a todo lo que se le venía encima en los meses siguientes, la grada del Pabellón Vicente Trueba estalló de alegría. Su equipo, tras cuajar un partido memorable, había derrotado con justicia al líder, el hoy ascendido Club Cisne BM Colegio Los Sauces. Cinco goles de diferencia que dejaban a los cántabros en el mejor momento del año y a sus seguidores con las aspiraciones de ASOBAL por las nubes.

Como si de una película se tratase, esa escena de felicidad se disolvió en un fundido a negro que ha durado casi siete meses. En la oscuridad social casi permanente que ha provocado la pandemia, el deporte es para muchos esa luz esperanzadora que aparece al final del túnel. Para la afición naranja, el mes de octubre no significa otra cosa que recuperar la ilusión. Esta semana, por fin, la emoción vuelve al Vicente Trueba.

Si hay una persona dentro de #TheOrangeSquad que sabe de la importancia que tiene este retorno, ese es el capitán del barco naranja. Genio González es el primero en admitir, casi como un aficionado más, que la espera “se ha hecho muy larga” y que “todo el equipo tiene muchísimas ganas de volver”.

Trueba
Genio en un pase sin mirar marca de la casa

Además del componente emocional, el capitán del Bathco Balonmano Torrelavega ve como “un plus de competitividad” poder volver a jugar en casa. A sus 43 años y después de haberlas visto de todos los colores, el veterano central define el Trueba como “uno de los pabellones más calientes de la categoría”. “El empuje tanto de los Cabrones del Norte como del resto de la afición es un factor más a superar para nuestros rivales” indica.

Aunque Genio lamenta que las restricciones no permitan volver al Trueba con normalidad (la normativa actual contempla un máximo de 300 espectadores), confía en que el año sea “ilusionante y bonito para todos”. Con todo esto, el mensaje del capitán es claro, “estar a muerte con el equipo” y confiar más que nunca en los beneficios que emanan del “binomio equipo-afición”.

Dice el refranero que donde hay patrón no manda marinero. Con Genio González, el Bathco BM Torrelavega se asegura un director de operaciones bregado en mil batallas. Uno que sabe que los marineros naranjas que pueblan la grada son una parte fundamental en esta travesía hacia la ASOBAL. Una tripulación formada por peñistas acostumbrados a dejarse la voz en el Trueba; aficionados veteranos que ven más cerca un sueño que parecía inalcanzable; marineros noveles que fantasean con llevar el timón cuando crezcan y un sinfín de apoyos más.

De proa a popa y de babor a estribor, el viaje interrumpido hace siete meses se reanuda y cada componente del barco es tan importante como el anterior. Este sábado, el Vicente Trueba vuelve a izar sus velas rumbo a la tierra prometida de la máxima categoría. Y lo hace con responsabilidad y energía. Esa que genera una tripulación completamente entregada en la que todos reman en la misma dirección.

Ir arriba