BM. Torrelavega

El Balonmano Torrelavega regresa por la puerta grande

El Balonmano Torrelavega regresó a la competición con una victoria de esas que forjan el carácter y marcan las diferencias. En un partido repleto de alternativas, los de Diego Soto se convirtieron en el tercer equipo que logra asaltar el Municipal de Zarautz en la presente temporada. Los torrelaveguenses derrotaron a Amenabar ZKE en el sexto choque de esta campaña que se resuelve por un solo gol y se asientan en los puestos que dan derecho a disputar la fase de ascenso.

El encuentro comenzó con los dos equipos volcados sobre la portería contraria. Locales y visitantes salieron a vencer por KO y no reservaron ninguno de sus recursos. Los cuatro primeros goles del choque, dos por bando, cogieron al respetable acomodándose en su localidad. Justo antes de que Pablo Salvarrey se remangase y desesperase a toda la afición que llenaba el Municipal de Zarautz. El portero naranja encadenó seis paradas consecutivas, algunas de ellas en lanzamientos a bocajarro desde seis metros. Salvarrey edificó un muro a base de grandes intervenciones y provocó las primeras dudas en los lanzadores guipuzcoanos.

Su puesta en escena fue impecable y también el principal motivo por el que los cántabros comenzaron mandando en el electrónico. El segundo tanto de Sergio Rodríguez establecía el 4 – 6 y daba alas a un Balonmano Torrelavega que apenas cometía errores. El paso de los minutos trajo el esperado incremento de actividad de la zaga local y también un aumento el porcentaje de paradas de Ostolaza. Alentados por un pabellón volcado con los suyos, en un abrir y cerrar de ojos, los de Balenciaga igualaron la contienda.

La segunda unidad naranja no tardó en salir a escena. Con Dalmau Huix y Saúl Campo en la alas, Nico Colunga tomó el mando de las operaciones ofensivas en un partido en el que cada pulgada se defendía al máximo. En plena batalla táctica, los locales encontraron una vía de agua por el flanco derecho de la zaga cántabra. La réplica la ponía un Colunga sobrado de fundamentos técnicos, al culminar una jugada individual por el palo corto.

El partido rezumaba intensidad e igualdad, sin que ninguno de los dos contendientes diese con la fórmula para despegarse en el electrónico. Un toma y daca que nos regaló un golazo inverosímil de Mikel Beristain, a mano cambiada desde el extremo derecho. Con Amenabar ZKE en inferioridad, los de Soto igualaron de nuevo por medio de Ramiro Merino. Tras dos tiempos muertos, uno por bando, un desafortunado lanzamiento al palo de José Carlos Hernández, facilitó la contra en la que Markel Azpitarte rubricó el 14 – 13 con el que acabó el primer acto.

El gran protagonista del primer acto necesitó menos de 30 segundos para añadir una parada más a su hoja de servicio. Esta vez, Pablo Salvarrey sacó una mano arriba que posibilitó un penalti que repelió la madera. José Carlos Hernández no tardó en resarcirse, materializando en gol una contra lanzada por Antón Setién. En un par de acciones, el choque entró en efervescencia. Lo que tardó Edu Fernández en provocar una falta en ataque y un exclusión, la segunda de Josu Atorrasagasti. Con los locales mermados, Pepe Oliver devolvió la iniciativa en el marcador a los de Soto. El pivote firmó dos dianas seguidas que no bastaron para descolgar a un Amenabar ZKE tan combativo hasta el extremo.

Con las fuerzas tan parejas, cada error se castigaba con dureza. Una pérdida en la circulación naranja unida a una pelota al poste en una situación franca contra el portero evitaron que los naranjas pudiesen controlar mejor el tempo del choque. El choque entró en una fase de imprecisión colectiva, en la que se multiplicaron los errores no forzados. Con 20 – 19, Josu Atorrasagasti fue excluido por tercera vez y expulsado del partido. Marcos Dorado aprovechó la situación para empatar a 20 y mandar el partido a un nuevo escenario. Uno en el que Edu Fernández corrió más que nadie para voltear el electrónico. El Balonmano Torrelavega dispuso de dos ataques para ampliar su renta pero no tuvo la clarividencia suficiente. El partido parecía condenado a un final apretado. Más aún, cuando la pareja arbitral se inventó una exclusión de Nico Colunga y Mikel Iraeta mando a las nubes la consiguiente pena máxima.

El caos y el desorden reinaban en la cancha y cuando más oscuro parecía todo apareció la luz que siempre guía la ofensiva naranja. José Carlos Hernández rescató un gol perdido y apuntaló una contra que daban alas a los visitantes. Un rayo de claridad que permitió a los naranjas encarar con dos goles de renta el tramo definitivo del partido.

Con 23 – 25 y cinco minutos largos por jugarse, el Balonmano Torrelavega dio un clinic rápido de cómo defender bajo presión. Únicamente la mala fortuna de un rechace que volvió a las manos del atacante les privó de recuperar la pelota. Tras el tiempo muerto de rigor, la situación fue un calco de la anterior. Tanto que la intensidad naranja provocó la señalización de juego pasivo. Sin embargo, la ofensiva torrelaveguense no estuvo tan fina y no fue capaz de batir a Ostolaza. En la siguiente acometida, Olaizola sorprendió por alto a Salvarrey y el pabellón se convirtió en una caldera. 24 – 25 con un 1:47 por disputarse. A los nuestros les hacía falta un gol y Saúl Campo no dudó en asumir la responsabilidad. El lateral cargó la zurda y descerrajó un cañonazo directo a la malla local. Parecía hecho. Más aún cuando Pablo Salvarrey detuvo las dos acciones siguientes.

Sin embargo, los árbitros se inventaron una falta en ataque de Marcos Dorado y Amilibia, con más fortuna que otra cosa, superó al portero local. Quedaban 18 segundos y al BM Torrelavega le valía con no perder la pelota para llevarse el partido. Tras el pitido inicial, la pelota fue para Nico Colunga, después para Vicente Benito y finalmente llegó a Dalmau Huix sobre el que hicieron golpe franco. A pesar de ser una plantilla tremendamente joven, el Balonmano Torrelavega demostró un grado de madurez de equipo veterano. Y con eso bastó para convertirse en el tercer equipo de la liga, tras Viveros Herol BM Nava y Secin Group Alcobendas, capaz de ganar en el Municipal de Zarautz.

Ficha Técnica

Amenabar ZKE. Paulo Ostolaza, Borja Hidalgo; Ander Atorrasagasti, David Aguirrezabalaga, Mikel Martínez (3), Oihan Balenciaga (), Markel Aizpitarte (1), Mikel Iraeta (4), Íñigo Etxaniz, Xabat Olaizola (6), Mikel Beristain (1), Josu Atorrasagasti, Mikel Amilibia (1), Eneko Goenaga (4), Andoni Zubeldia (3) y Jokin Jimenez (2)

BM Torrelavega. Murillo Santana, Pablo Salvarrey; Edu Fernández (2), Vicente Benito, Pepe Oliver (4), Saúl Campo (4), Genio González (1), Dalmau Huix, Sergio Rodríguez (2), Ramiro Merino (2), Antón Setién (1), Marcos Dorado (1), José Carlos Hernández (6), Alan Villalobos y Nicolai Colunga (1).

Parciales
2 – 4, 4 – 5, 5 – 7, 8 – 8, 11 – 10, 14 – 13 descanso
15 – 15, 18 – 18, 20 – 21, 22 – 23, 23 – 25, 25 – 26 final

Árbitros Carlos Javier Gude Prego y Juan José Gude Prego (C.A.País Vasco)

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