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Se impuso la lógica

Hubo un momento para la esperanza. Una pelota para empatar antes del descanso. Un balón que no entró y que pudo hacer dudar a uno de los equipos más sólidos de la categoría. Pero la bola se perdió y con ella el sueño naranja de obtener algo positivo del pabellón Huerta del Rey. Durante un tercio del partido, el Balonmano Torrelavega soñó con tumbar al Atlético Valladolid. El resto del choque fue una pesadilla para los pupilos de Diego Soto.

Los locales no tardó en demostrar quién de los dos contendientes está pegado a la estela del líder. Un veterano superclase como Fernando Hernández protagonizó el inicio del choque. Tres dianas del extremo internacional ponían en franquicia a los suyos. Alfonso de la Rubia asumió a la perfección el rol de escudero. Cuando los de Soto abrieron los ojos, la renta pucelana era de cuatro., 5 – 1.

La sangría local la paró Soto con un tiempo muerto. La reprimenda del técnico inspiró a Sergio Rodríguez para frenar el parcial. Sin embargo, los de Nacho González mandaban con suficiencia en Huerta del Rey. Los “naranjas” buscaron meterse en el partido haciendo lo que mejor saben hacer: apretar los dientes e intensificar la defensa. Abel Lamadrid ponía el 12 – 8 en el electrónico. Los cántabros subieron líneas ante un rival que se vio ganador antes del descanso.

La responsabilidad anotadora recayó sobre los hombros de “Mojo. Dos tantos consecutivos del lateral, unidos a la exclusión de Quintanilla, facilitó a los nuestros la ocasión de ponerse a uno. La estela marcada por Sergio Rodríguez la siguió a la perfección Joaquín Marcos para comprimir el marcador. Con 13 – 12 en el marcador, Nacho González pidió tiempo muerto.

El tramo final del primer acto estuvo marcado por el intercambio de goles. El acierto de Hernández tuvo su réplica en un tanto inverosímil desde el extremo firmado por Guille Barbón. La defensa cántabra crecía y crecía. Más aún, cuando Luis de Vega detuvo un penalti al cañonero Fernando Hernández. Y en ese instante, justo ahí, hubo una opción de empatar antes del intermedio. Por el contrario, la pelota se perdió y un tanto “in extremis” del propio Hernández dejó el tanteador en 15 – 13 al descanso.

El arranque del segundo acto fue un calco del comienzo del choque. Dos goles consecutivos, uno de De la Rubia y otro del omnipresente Hernández, devolvieron a los locales cuatro tantos de renta. Los cántabros sabían que para tener opciones de victoria había que mantener el tono defensivo. Y se empeñaron en complicar la vida a un Atlético Valladolid incrédulo ante la fe visitante. Sergio Crespo ponía un esperanzador 18 – 16.

Crespo resultó excluido en la acción siguiente. Una inferioridad que aprovechó Sergi Grossi para convertir dos tantos en 20 segundos. Un doblete que completaron Dani Pérez y el propio Grossi para firmar un parcial de 4 – 0 que catapultaba a los de Nacho Rodríguez en el marcador, 22 – 16.

La máxima ventaja del Atlético Valladolid (23 – 16) llegó tras el tiempo muerto de Soto. Un desparecido José Carlos Hernández rompió el parcial pero no pudo cambiar la dinámica del encuentro. Recortar una renta tan amplia en menos de 20 minutos parecía una misión imposible. Más aún, cuando el cañonero Hernández se reconvirtió en asistente. De la Rubia firmaba en un desdoble el séptimo acierto de la tarde.

Por más que Soto pidiese tiempos muertos y los jugadores compitieran hasta el final, la losa pucelana era demasiada pesada para el equipo torrelaveguense. Asumir riesgos en defensa incremento los minutos de superioridad pucelana. Con uno menos sobre la cancha, De la Rubia puso un demoledor 28 – 21 en el electrónico.

Sin nada que perder y con diez minutos para el final, los nuestros intentaron el milagro alternando un 6 – 0 con una defensa individual en toda la cancha. Circunstancia aprovechada por el “killer” De la Rubia. Hasta siete dianas firmó el 8 pucelano en la segunda parte. En el bando visitante, tan solo Genio González parecía tener claro el camino hacia la portería rival. Y eso que Jacob detuvo dos penas máximas consecutivas. Poco importo. El signo del choque estaba claro.

Al final, 35 – 28 en un choque en el que el BM Torrelavega siempre fue a remolque ante un rival que demostró el porqué de su clasificación.

FICHA TÉCNICA

Atlético Valladolid. Rey Gutiérrez, César Pérez; Sergi Grossi (4), Miguel Lacasa, Roberto Turrado, Alfonso de La Rubia (10), Daniel Pérez (2), Fernando Hernández (15), Roberto Pérez (2), Gonzalo Viscovich (1), Alberto Quintanilla, Raúl Álvarez, Joel Gómez y Alejandro Egea (1). 

BM Torrelavega. Luis de Vega, Jacob Melián; Manu Díaz (1), Gustavo Gil (1), Oscar Arroyo, Andrés Alonso (2), Sergio Crespo (4), Genio González (7), Guillermo Barbón (2), Javi Peña (2), Abel Lamadrid (1), Sergio Rodríguez (5), Joaquín Marcos (1), José Carlos Hernández (2) y José Javier Abad.

Parciales

3 – 1, 5 – 2, 9 – 5, 12 – 8, 13 – 12, 15 – 13 descanso.

18 – 15, 23 – 17, 27 – 20, 29 – 22, 32 – 25, 35 – 29 final

Árbitros: Efrén Muñoz y Julio Posada (Colegio madrileño)

Pabellón Huerta del Rey. 1500 espectadores.

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